Las carteras de los dueños de equipos definitivamente están haciendo que
algunos de estos que no eran tan mediáticos vayan creciendo. Un ejemplo de esto
es el Manchester City, oncena siempre opacada por su rival de ciudad el
United que a punta de dinero está logrando escalar posiciones y pelear con los
grandes.
Según el diario El Confidencial, el jeque de los Emiratos Árabes Unidos
y propietario de los “citizen”, Mansour bin Zayed Al Nayhan, prepara su
chequera para el próximo objetivo en búsqueda de acabar con la hegemonía que
equipos como Chelsea, Manchester United y Arsenal ejercen en la Premiership
inglesa.Un cheque por 200 millones de euros sería el instrumento para que el
astro del FC Barcelona, Lionel Messi, recale
en las filas que dirige el “ingeniero”, Manuel Pellegrini. Este monto corresponde a la clausula de recisión del argentino,
que percibie unos 25 millones de euros por temporada.
Al parecer, todos estos movimientos están llamando la atención del grupo
de consejeros de “Lio”, encabezados por su padre, que están escuchando ofertas
y analizando los diferentes ofrecimientos realizados para la ficha del 10
catalán, que no se resumen solo al equipo azul de Inglaterra. El otro
equipo que prepara una jugosa oferta es el PSG francés, a pesar de los
problemas fiscales que se atraviesan en su país.
Mientras tanto, Pellegrini y compañía buscan pescar en río
revuelto, aunado a la presencia en el equipo inglés de parte de la
estructura que lo hizo grande en Barcelona, representada en Ferrán Soriano y
Txiki Begiristain.
El PSG maneja la salida de Zlatan Ibrahímovic del equipo francés para
una posible llegada del argentino. Con Cavani marcando, la presencia del sueco
ya no es imprescindible. Zlatan es acusado de jugar y rendir a tope cuando
quiere.
Pero Leo Messi no está en venta. Al menos eso asegura el presidente del
FC Barcelona, Josep Maria Bartomeu.
“Messi no está en venta, es jugador que un ha nacido aquí, que debe estar en el
Barça. Es un icono, un referente mundial que está con nosotros y ojalá que siga
con nosotros hasta el final de su carrera. Por tanto, Messi no se vende”,
sentenció el dirigente.
Ahora el trabajo es de Bartomeu quién debe hacer los correctivos
necesarios para que el crack argentino decida continuar en su casa de siempre.
Comenzar por los 20 millones de euros por campaña que percibe sería un buen
paso, para luego tratar de darle comodidad en su vestuario y por consiguiente,
devolverle la sonrisa al ya llamado “mejor futbolista de todos los tiempos”.



