Todos quieren encontrar la próxima estrella cubana. Primero fue Yoenis
Céspedes. Luego fue el turno de Yasiel Puig. ¿Seguirá José Dariel Abreu los
pasos de sus compatriotas? Los Medias Blancas de Chicago esperan que así
sea. Por algo desembolsaron 68 millones por seis años para adquirir al primera
base que escapó de la Isla el año pasado tras hacerse notar en el Clásico
Mundial de béisbol.
"Es un bateador completo, hace contacto en cualquier
parte del plato, a todas partes del terreno. Y no es alguien que está pensando
todo el tiempo que debe sacar la bola fuera del parque", dijo Robin
Ventura, el mánager de los Medias Blancas.
Compañero de equipo de Puig en Cienfuegos, Abreu confesó
que uno de sus pasatiempos es ver en casa vídeos de Miguel Cabrera
bateando. Sabe que de él se espera que emule a Céspedes y Puig con un
primer año igual de notable, pero trata de mantener a raya las expectativas:
"Más bien admiro lo que hicieron y eso me sirve de inspiración",
dijo.
Chicago viene de una campaña en la que todo lo que podía
salir mal salió mal: de obtener 85 victorias en 2012 a perder 99 juegos el
pasado año, su peor temporada desde 1970. Quedaron últimos en la Liga Americana
con sus 598 carreras anotadas, luego de fabricar 748 el año previo. Cometieron
121 errores, solo superando a Houston. En lugar de pelearle el título de división a los Tigres en la Central de
la Liga Americana, los Medias Blancas se hundieron en la cola, pese a tener
prácticamente al mismo grupo de jugadores del año previo.
Esta no es una organización que ha tenido mucho acierto en
cuanto a la formación de prospectos. Dayán Viciedo, Gordon Beckham y Tyler
Flowers mayormente han decepcionado. Por eso es que han tenido que
recurrir a otros métodos de captar talento. Aparte de adquirir a Abreu, el
gerente general Rick Hahn renovó la alineación mediante canjes que sumaron a
los jardineros Avisail García y Adam Eaton y el tercera base Matt Davidson,
peloteros con edades que oscilan entre los 22 y 26 años. Para ello debió
desprenderse de un cerrador como Addison Reed, que consiguió 40 rescates, y un
pitcher abridor promedio como Héctor Santiago.
Abreu toma el puesto del capitán Paul Konerko,
integrante del equipo que ganó la Serie Mundial de 2005 y que emprende su
décimo sexta y última campaña con el uniforme de los Medias Blancas. La
adaptación de Abreu también podrá ser facilitada por la presencia de sus
compatriotas Viciedo y Alexei Ramírez. Viciedo se alternará con el
dominicano Alejandro De Aza en el bosque izquierdo. La titularidad de Ramírez
en el campocorto podría verse comprometida por el ascenso del prometedor novato
Marcus Semien.
Aunque salieron perdiendo en la subasta por el pitcher
japonés Masahiro Tanaka, se sienten confiados con su pitcheo, con el zurdo
Chris Sale como as indiscutido. Le siguen otro par de zurdos, el colombiano José Quintana (15-13 y 3.61
en sus dos primeros campañas) y John Danks. Erik Johnson y Felipe Paulino
completan la rotación. Y tienen en lista de espera al derecho brasileño Andre
Rienzo, quien no desentonó cuando recibió una oportunidad en septiembre pasado.
¿Será Abreu capaz de asemejar su actuación con los White
Soxs a la del toletero que se consagró como el jugador más valioso de la liga
cubana en 2010-2011, cuando bateó para 453 con 33 jonrones y 93 impulsadas en
apenas 66 juegos? ¿Podrá defender la inicial a tiempo completo o deberá
desempeñarse más como un bateador designado? Habrá que esperar hasta el próximo
31 cuando se dé la voz de a jugar en la Gran Carpa del béisbol
mundial. El terreno como siempre dirá la última palabra.

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