Kendrys Morales
se encogió de hombros cuando se le preguntó si estaba frustrado por no haber
firmado a esta altura de los entrenamientos de primavera.
“No puedo hacer
nada”, dijo Morales al concluir un entrenamiento la semana pasada en la
Universidad de St. Thomas en Miami Gardens, Florida” No entiendo, y me mantengo
esperando.”
Durante cinco
horas al día, seis días a la semana, Morales junto a Stephen Drew, también
cliente de Scott Boras y que espera como Kendrys a ser firmando, entrena en un
modesto campo de béisbol de la pequeña universidad católica de la zona. En 2013, el
bateador ambidiestro promedió para .277 con 23 jonrones y 80 carreras
impulsadas en un estadio poco amigable para los bateadores, el Safeco Field,
sede de los Marineros de Seattle.
“Es un tipo de
bajo perfil como yo”, dijo Drew de Morales. “Nosotros no hablamos demasiado
sobre lo que estamos pasando. Hablamos mayormente de otras cosas, pero ha sido
un buen tipo para trabajar.”
Es casi como
una prisión. ¿Cuál de los dos reclusos recibirá la primera oferta de trabajo?
Los Marineros han declarado que no han perdido su interés por Morales. Cuando
se le preguntó a este si sentía que estaría de vuelta con su antiguo equipo,
una vez más, encogiéndose de hombros dijo. “Imposible saberlo”.
Que un bateador
como Morales y un campo corto de la capacidad de Drew todavía estén ahí es
sorprendente. La compensación en el draft ha sido sin duda un problema, pero
ambos jugadores rechazaron ofertas de 14.1 millones por un año. A pesar de todo
Morales sigue encajando en el equipo de Seattle porque los Marineros necesitan
un toletero para proteger al dominicano Robinson. Incluso Cano ha
declarado públicamente la necesidad de otro bateador.
No se descarta
a los Cerveceros y Piratas, quienes están necesitados de un buen primera base.
Morales no es el mejor defensor, pero de acuerdo con su ex manager, Eric Wedge,
podían manejar la situación al tiempo que añade poder a la batería.

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